viernes 21 de octubre de 2011

Azul y negro




Todo es cielo desde el color azul.

El mar puede ser cielo en lo lejano.

En lo lejano la nube es
la espuma de la ola que muere.

Puede el horizonte dejar de ser cielo
para que el cielo sea mar
y la línea de lo lejano borrada.

Puede el horizonte dejar de ser mar
y el mar tornará a cielo en la mirada,
y el iris azul como el mar será cielo.

Bastará la nube en la cresta de la ola,
un velero errante en lo lejano
o la estela nocturna de la Luna
en la oscuridad del cielo eclipsado.

El horizonte, como el pez volador,
marcará sus lindes en el color azul
y en la esfera infinita el agua y el día.

Todo es cielo desde el color negro.

La noche puede ser mar en una mirada,
en la profundidad del pensamiento 
oculto tras los visillos
de una lóbrega pupila en silencio.

La oscuridad será mar y cielo
y la línea de lo lejano será de seda cárdena.

No habrá frontera alguna a las estrellas.

No habrá horizonte marcando lindes
a los afligidos ojos navegantes de la noche,
ni veleros errantes como peces voladores
vadeando el profundo mar del pensamiento.

Leopoldo F. Espínola, octubre 2011 

1 Forman jaleo en el patio.:

  1. Bonita composición la que consigues con el juego de esos dos colores tan próximos entre sí. Enhorabuena.
    Por cierto, al mirar tu entrada desde Google Reader le da una forma tan curiosa que no deja de llamar la atención -al menos a mí me ha ocurrido.
    Un saludo

    ResponderSuprimir

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