Adornos de Navidad
en el Duque y la Campana,
mis años vuelven atrás,
como si el tiempo parara.
Cubierta mi piel con lana
que a mano tejió de ovillo,
por Sevilla paseaba,
con mi madre siendo niño.
Por la Sierpes villancicos
y en la Puerta de Jerez
vi una vez a dos chiquillos
que inventaban un Belén.
Colocaron un panel
sobre cubos de metal,
lo cubrieron con papel
y empezaron a adornar.
Vereda, arena de mar,
arroyo de papel plata,
de musgo todo el herbal
y de corcho la montaña.
De algodón la nube blanca,
de cartón el pueblecito,
un portal de viejas tablas
y un establo de bornizo.
Ovejas y corderitos
que a un pilar van a beber,
vacas, terneros, cabritos,
allí parecen correr.
Por el camino se ven
acercarse hacia el portal
los Reyes Magos, los tres:
Melchor, Gaspar, Baltasar.
Mirra, incienso, oro oriental,
colorida cabalgata,
camellos y pajes detrás
de una estrella inusitada.
Flotando en la nube blanca,
pregonando a voz en grito
el Ángel de bellas alas:
¡No temáis pastorcillos! –
El buey y la mula tendidos,
la Virgen y San José
y un Jesús recién nacido
en el Portal de Belén.
© Leopoldo F. Espínola Guzmán, diciembre 2010
Precioso villancico.
ResponderSuprimirFeliz 2011.
Un beso
Me gusta más tu nostalgia que el villancico,
ResponderSuprimirbesos.