
Ya va alumbrando la luna
la noche con las estrellas,
y acostadita en su cuna
ya se acurruca la nena.
Sus ojos están cerrados
por dos pestañitas negras,
y sueña con un caballo
brioso, con crines negras.
Muy pegadita a su lado
su hermosa madre la vela,
los párpados le ha sellado
con dos besos de canela.
¡Duérmete niña… bonita!
Y cuando te duermas, ¡sueña!
Porque si sueñas dormida
más libre serás despierta.
la noche con las estrellas,
y acostadita en su cuna
ya se acurruca la nena.
Sus ojos están cerrados
por dos pestañitas negras,
y sueña con un caballo
brioso, con crines negras.
Muy pegadita a su lado
su hermosa madre la vela,
los párpados le ha sellado
con dos besos de canela.
¡Duérmete niña… bonita!
Y cuando te duermas, ¡sueña!
Porque si sueñas dormida
más libre serás despierta.
Leopoldo F. Espínola Guzmán
Un regalo para mis ojos y mi cerebro: tus palabras. ¡Que dulzura¡¡ Y que verdad!
ResponderSuprimir¡Que bonito despertarse así antes de ir a trabajar!
Qué nana tan hermosa, tu bebé te lo agradecerá, seguro...
ResponderSuprimirY seguro que con sus sueños será libre, dormida y despierta!
Un abrazote inmemso!
Con esta música de guitarra que me encanta, este aire de la sierra norte, estas rosas rojas y tu poema Leo, se alegra cualquiera.
ResponderSuprimirUna nana muy bonita para tu niña, besos.
Enhorabuena, por tu niña y por tus letras.
ResponderSuprimirSeguro que la poesía y la belleza la acunan y la bautizan.
ResponderSuprimirPrecioso siempre.
Muchísimas felicidades por tu maravillosa niña!!! Es muy bonita. El poema es un regalo estupendo. Un fuerte abrazo.
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